26 de agosto de 2016

Observatorio de Importaciones en Santa Fe. Informe #2. Parte 2. La frutilla del postre.

por NICOLAS CASSANELLO

El 2º Informe del Observatorio de Importaciones tuvo muchas repercusiones, especialmente al reportar el ingreso de algunas partidas de frutillas congeladas (fuente: Penta-Transaction).


El dato motivó un sinnúmero de manifestaciones públicas de preocupación por parte de productores frutilleros y de autoridades provinciales.
El suplemento Campo Litoral del fin de semana pasado también abordó este asunto en su nota de tapa bajo el título "Cómo competir, esa es la cuestión". Allí, el autor Juan Manuel Fernández escribía la siguiente introducción:
"La compra en el exterior de 120 toneladas de frutillas congeladas reavivó la preocupación en el gobierno provincial por el ingreso de mercaderías importadas al país. Inmediatamente el tema se instaló en la agenda pública, extendiendo la incertidumbre a los productores de la región, que comenzaron a temer que las industrias recorten el precio de la materia prima.
Fueron tres operaciones, hechas en mayo, junio y julio desde Polonia, China y Marruecos, pero sólo 22 toneladas ingresaron a Santa Fe a través de Conosud SA, una fábrica de Desvío Arijón que circunstancialmente -ante la falta del producto en el mercado local- tuvo que cumplir un compromiso con un importante cliente.
La producción nacional de frutillas ronda las 25.000 toneladas, de las cuales entre 10.000 y 12.000 corresponden a Santa Fe, por lo que el volumen importado, hasta ahora, no representa -en términos de mercado- una amenaza real. En cambio, el precio al que llega esa mercadería desde miles de kilómetros es más bajo que el local y eso sí es una señal de alarma. Mientras un kilo de frutilla congelada arriba al puerto de Buenos Aires a u$s 1.20 el kilo, el valor FOB del producto nacional es de u$s 1.90.
Los actores del negocio interpretan que esta es una prueba más del serio problema de competitividad que tiene la economía nacional (vale recordar el meneado ejemplo de una carga de granos que paga más en flete desde Salta a Rosario que desde el puerto a China). Sin embargo el debate se plantea en un terreno maniqueo: importaciones sí o no. Se desconoce así, que quien quiere vender al mundo no puede negarse a comprar. Y que el cierre de fronteras es un lujo que, en el concierto del mercado mundial, muy pocos pueden darse."

Esta semana el Jefe de Gabinete de Ministros Marcos Peña concurrió a la Cámara de Diputados a efectos de brindar su Informe periódico de Gestión, y la Diputada Nacional Gisela Scaglia -electa por la provincia de Santa Fe- lo consultó por este asunto (click aquí). La respuesta del funcionario fue:
"Respecto de la inquietud planteada sobre el tema de las frutillas, existió una importación de 0,6 toneladas, o sea 600 kilos de frutilla fresca. Es un volumen poco significativo para lo que es la producción general del país. Básicamente, se efectuó durante los meses de mayo y junio por problemas de oferta de la producción local, debido a los fríos intensos que retrasaron la fructificación del cultivo y la oferta adecuada. Actualmente, la frutilla viene de Tucumán y de Coronda, provincia de Santa Fe.La importación de frutilla tampoco reviste importancia negativa para la producción nacional. En este sentido, también sabemos que hubo algunas dudas en cuanto al tema de las zanahorias y otras producciones. Insistimos en que cualquier modificación ha sido muy poco significativa en relación con el volumen total de nuestra producción. Todo esto fue producto de las inundaciones o conflictividades que se presentaron. (extraído de la versión taquigráfica)"

¿Alerta roja?
El dato objetivo de la importación nos permite realizar varias lecturas. Y algunas pueden resultar antipáticas para ciertos sectores, pero no por ello menos ciertas.

Lo primero que debemos analizar es la cantidad de frutillas importada: hablamos de 120 toneladas, unos 5 contenedores.
Considerando los datos mencionados por Juan M. Fernández en su nota de más arriba, estas cifras representan un 0,60% de las 20 mil toneladas que se producen en Argentina.
Las opciones para restringir este ingreso son la aplicación de derechos más elevados (estamos condicionados por el MERCOSUR), la aplicación de derechos anti-dumping o compensatorios (para ello debe iniciarse un procedimiento y determinar la existencia de dumping o subsidios), o la aplicación de salvaguardias/licencias no automáticas. Esta última posibilidad, bien aplicada, requiere la determinación de un daño o amenaza cierta a la producción nacional, y luego de su cuantificación se podría establecer un cupo.
O tal vez la solución pase por fijar alguna barrera fitosanitaria, respetando las pautas de la Organización Mundial del Comercio.

Cabe indagar además sobre las posibles causas de estas importaciones.
¿Se trata de mercadería con características especiales de azúcar, tamaño u otra particularidad?
¿Se trata de productos orgánicos, kosher, o halal?
¿Se procuró adquirir en el exterior mercaderías que no se pudieron comprar en el mercado interno?
La nota de CampoLitoral recoge el testimonio de uno de los importadores. Su explicación fue que la compra de mayo "obedeció a la necesidad de cumplir una entrega de mercadería a un importe cliente de nivel nacional. Según el empresario había agotado su stock y no encontró mercadería en el mercado local, por lo que debió recurrir a la importación." 

Otro de los puntos que provocó escozor en los productores locales es el precio de la mercadería importada.
La operación de Mayo declaró un precio FOB-Polonia de USD 1,29/ton, y un precio CIF de USD 1,37/ton.
La operación de Junio indicó un precio FOB-China de USD 1,23/ton. El precio CIF fue USD 1,26/ton.
Por último, en la importación de Julio se declaró FOB-Marruecos USD 1,37/ton, y el CIF unitario fue 1,56.

El ingreso de mercadería a precios notoriamente más bajos que los reportados por la producción nacional significa un llamado de atención por diversos motivos.
Por un lado, productores y autoridades deberán repasar la estructura de costos de producción y comercialización de la mercadería, tratando de detectar las debilidades y oportunidades de mejora. Por el otro, queda expuesta la posibilidad de industriales y cadenas de supermercados de abastecerse en el exterior a precios más competitivos que los locales, manteniendo su rentabilidad, lo cual termina por perjudicar al productor. Y para peor, este panorama no le garantiza al consumidor que el producto llegue a la góndola a un precio más bajo.

Otro dato preocupante -que también merece la atención de los empresarios y autoridades- surge al contrastar los valores de importación con los precios de exportación de la frutilla argentina. A renglón seguido, un detalle de las exportaciones de frutilla congelada, obtenido del software Penta-Transaction.


Se advierte que los valores FOB documentados resultan unos 20 o 30 centavos más altos que los precios CIF declarados en las tres importaciones bajo comentario.
Es decir que la frutilla extranjera llega a los puertos argentinos (luego de soportar gastos de despacho, aduaneros, bancarios, fletes y seguros internacionales, etc.) a un precio mucho más bajo que la propia mercadería nacional, que se despacha desde Coronda o Tucumán hasta Buenos Aires o Mar del Plata. 

Estamos aún más complicados si reparamos en que nuestra frutilla criolla arriba al puerto a un precio FOB por tonelada de USD 190, contra la frutilla polaca a USD 137. En una puja por abastecer a consumidores de otras latitudes los frutilleros argentinos vienen rezagados, y aún con mucho esfuerzo la diferencia de precio parece dificil de limar.

Se advierte entonces, que estas las tres operaciones de la discordia desnudan más preocupaciones para abastecer el mercado global que para abastecer las góndolas locales.
Al menos por ahora.
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25 de agosto de 2016

Observatorio de Importaciones en Santa Fe. Informe #2. Parte 1

por NMC

Hace un par de días compartimos en este post el primer informe del Observatorio de Importaciones auspiciado por la Provincia de Santa Fe y la Federación Industrial de Santa Fe. En esa oportunidad, expusimos brevemente nuestras expectativas favorables a su creación, y hasta nos tomamos el atrevimiento de sugerir mejoras a lo realizado.

Ahora compartimos el Segundo Informe, que fue hecho público por miembros del Observatorio el pasado 4 de agosto.
A renglón seguido, transcribimos íntegramente un artículo de Ezequiel Nieva, publicado el 16/8 en el Periódico Pausa, que se puede consultar en este enlace.



En China sale mucho más barato. Por Ezequiel Nieva 
Heladeras y chupetines: el aumento de las importaciones pone en jaque a la industria. 
Hay preocupación entre los industriales de la provincia por el avance de los productos importados. El jueves 4 de agosto se presentó el segundo informe del Observatorio de Importaciones, elaborado en forma conjunta por el gobierno provincial y la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe). En la presentación, el ministro de la Producción Luis Contigiani alertó sobre las importaciones “que no vienen a integrarse al entramado productivo, sino de bienes importados que destruyen nuestro sistema productivo”.
El ministro de la Producción dio detalles sobre el impacto de las importaciones en Santa Fe: donde más se siente la liberación de las trabas aduaneras es en la producción de heladeras, licuadoras, campanas de freno, calzados, colchones, motos y hasta golosinas.
El Observatorio analizó 200 posiciones arancelarias, 22 más de las que se especificaban en el primer informe. “Esto da cuenta de una ampliación de las importaciones en productos y en números”, explicó Contigiani. “El análisis de los datos nos marca una situación preocupante. Estamos analizando importaciones que no vienen a integrarse al entramado productivo para que el país siga avanzado en la búsqueda de la sustitución de importaciones, sino que hablamos de la entrada de bienes que destruyen nuestro sistema productivo”, sentenció. 
Rubro por rubro
Entre las producciones más afectadas, en la provincia, se encuentran las heladeras (las importaciones subieron un 358% entre junio de 2015 y junio de 2016) y las exhibidoras (subieron un 389% en promedio mensual). Brasil, Polonia, Turquía, China y México son los países de origen. El ingreso de estos productos impacta de lleno en Rosario y Villa Gobernador Gálvez, donde se concentra el 82% de la producción nacional de línea blanca. En el primer semestre de 2015 entraron al país 16.880 heladeras; en el mismo período de 2016, ingresaron 60.465.
Similar panorama se observa en el rubro licuadoras: ingresaron desde China 66.168 unidades en la primera mitad de 2015 contra 149.794 unidades en el primer semestre de este año. La suba de las importaciones de este producto fue del 226% interanual y afecta principalmente a las fábricas de Granadero Baigorria.
La importación de colchones y sommiers subió un 270% interanual, principalmente por el ingreso de productos provenientes de Brasil y Paraguay, en detrimento de las industrias radicadas en Santa Fe y Rafaela.
La importación de calzados se incrementó un 35% interanual y la de motos en un 30% interanual.
En el rubro golosinas, hubo una suba del 16% interanual en bombones, caramelos, confites y pastillas; del 37% en chicles y del 98% en chupetines.
También se detectaron fuertes incrementos en el ingreso de carne de cerdo (77% interanual), de pollos (127%) y de pollo trozado (1.332%). Los productores primarios y los frigoríficos ya habían planteado su preocupación ante la falta de medidas de parte del gobierno nacional.
La mueblería también se vio afectada por el ingreso de productos chinos que compiten a mucho menor precio. En general, el aumento de las importaciones en el rubro fue del 25% entre 2015 y 2016, pero llega hasta el 67% si se consideran solo los muebles de dormitorio para armar.
Sin embargo, el rubro más afectado es la fabricación de campanas de freno. En todo 2015 ingresaron al país 2.100 unidades; en el primer semestre de 2016, fueron 39 mil unidades. En promedio, el aumento fue del 3.714%.
Como se ve, todas las cadenas productivas de la provincia están siendo arrasadas por la política de importaciones de la Nación: desde las más complejas, como las autopartes y la línea blanca, hasta las más básicas, como la producción de alimentos y golosinas.
Granero del mundo
Hay otro dato que ayuda a entender la nueva política comercial del gobierno de Cambiemos: la Argentina exporta cada vez menos valor agregado. Así como los productores de soja y otros productos primarios pudieron exhibir números favorables durante el primer semestre, las ventas al exterior se caracterizaron por una baja sustancial de productos con valor agregado, un rubro fundamental para la reactivación de la economía. Las manufacturas de origen industrial habían representado el 32% de todas las ventas externas en 2015; este año bajaron al 27%. La Argentina, de a poco, se empieza a parecer a la de 1910: el “granero del mundo”.
En las ventas al exterior se ven comportamientos disímiles: los bienes de origen primario aumentaron un 9,6% (7.879 millones de dólares), las manufacturas agropecuarias se elevaron un 3,7% (11.424 millones de dólares), pero las de origen industrial se contrajeron un 15,9% (7.530 millones de dólares). También cayeron las ventas de combustibles y de energía. La baja fue del 30,8% (902 millones de dóalres en total), según datos de la Asociación de Importadores y Exportadores.
Teléfono, Macri
El ministro de la Producción Luis Contigiani hizo un reclamo directo a la Nación: “Estas acciones se emprenden con la expectativa de que el gobierno nacional pueda asumir esta problemática, frenar este tipo de importaciones y desarrollar políticas más exhaustivas y técnicas en términos de manejo del comercio exterior”.
Por su parte, el titular de la Fisfe, Guillermo Moretti, adelantó que se hará “un seguimiento de la situación” y aclaró: “En ningún momento planteamos parar las importaciones; lo que alertamos es que no se puede regalar el mercado interno con productos terminados. Lo que hay que importar es lo que necesitamos para producir y después volver a exportar”.

Hasta aquí, el artículo de nuestro muy querido amigo Ezequiel "Negro" Nieva. Ahora emulamos a Mariano Rajoy, decimos "fin de la cita", y nos permitimos señalar algunas precisiones para mejorar el debate.

El artículo de Pausa expresa que "las cadenas productivas están siendo arrasadas por la política de importaciones de la Nación".
Sobre este punto, cabe recordar que la política de administración de importaciones de la gestión anterior (manejo arbitrario de DJAI y Licencias de Importación) fue declarada contraria a derecho por la Organización Mundial del Comercio (hablamos de ello en varias entradas, ésta es la última).
Como consecuencia de ello, el Estado Argentino (no Moreno, ni Macri, ni Peña) asumió el compromiso formal de incorporar las recomendaciones del Órgano de Solución de Diferencias durante un plazo que no se extendería más allá del 31 de diciembre de 2015 (aquí la entrada en el blog sobre este punto).
Dicho esto, reiteramos nuestra posición contraria al sistema de Licencias de Importación No Automáticas que puso en práctica la administración actual. Creemos que siguen sin respetarse las pautas jurídicas que brinda la OMC (ahora con buenos modales), y ello coloca a nuestro país nuevamente al borde de un nuevo Panel ante el Organismo multilateral de comercio. El tema es largo y complejo, y no es ésta la ocasión para explayarnos.
Propiciamos una revisión general del Sistema de Licencias conforme a las pautas de la OMC, con participación de todos los sectores involucrados y con informes y documentación técnica de acceso público, que determine efectivamente la necesidad de fijar cupos y contingentes y la manera de acceder a los mismos por parte de los importadores.
Creemos también necesario observar la existencia de obstáculos técnicos al comercio vigentes en la legislación comparada, y evaluar la posibilidad de adaptarlos y aplicarlos en nuestro país.

La nota de Pausa también le inculca al gobierno de Cambiemos la disminución de ventas con alto valor agregado, sindicando que la Argentina "de a poco se empieza a parecer a la de 1910: el granero del mundo".
Cabe mencionar que esta gestión parece haber comprendido algo que durante una década fue omitido: en el mercado internacional, solamente quienes ostentan la oferta dominante (monopólica u oligopólica) de un bien pueden fijar el precio del mismo. Los productos argentinos (agropecuarios, industrializados) se ofrecen en un mercado, donde los demandantes tienen la posibilidad de abastecerse de mercadería provista por otros vendedores.

Tomando en consideración esta premisa, es dable señalar un sinnúmero de circunstancias que en los últimos años socavaron la competitividad de las exportaciones nacionales, especialmente las de origen industrial: aplicación de derechos de exportación (¡si, también a manufacturas industrializadas!), demoras injustificadas en el pago de estímulos a la exportación y reintegros de IVA a exportadores, fijación de plazos exiguos para ingreso de divisas, ausencia de políticas efectivas que modifiquen la matriz logística con preponderancia del camión, inflación interanual del 30% con pocas chances de trasladar al precio internacional, transformación de la Fundación Export.Ar de organismo de promoción de exportaciones a organismo partidario, administración vidriosa de cupos y autorizaciones previas a la exportación, dificultades para abastecerse de insumos y piezas en el exterior debido a la administración arbitraria de importaciones. Seguramente olvidamos algunos puntos más.

Esta reseña demuestra que las exportaciones con valor agregado vienen siendo desalentadas (para no emplear el término "arrasadas" del artículo) desde hace ya varios años.
La gestión actual está adoptando varias medidas que entendemos se dirigen en la dirección correcta (eliminación de derechos de exportación a productos industriales, ampliación de plazos para ingreso de divisas, entre otros), aunque también se avizoran graves inconvenientes que deben ser atendidos (aumento de tarifas comerciales e industriales de servicios públicos, niveles de inflación todavía elevados).
Varias de cal y otras de arena para Cambiemos.
La idea es saltar la grieta comex -aquí también existe- y propiciar un debate más amplio.
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24 de agosto de 2016

Manifiesto para potenciar la competitividad comercial de las PyMES aceiteras.

Difundimos y suscribimos el comunicado difundido por CaCESFe en este enlace.

Debido a la fuerte caída de las ventas internas de expeler y subproductos, CaCESFe junto a la Cámara Industrial de Extrusado y Prensado Santa Fe (CIDEP), la Cámara de Agroalimentos y Biocombustibles de la Pcia. de Córdoba (CABIOCOR) y la Cámara de Pymes Aceiteras (CANAPA) firmaron un manifiesto donde solicitan a autoridades la diferenciación arancelaria e implementación de la certificación del expeler y aceite para mejorar la competitividad y aumentar las exportaciones del sector.El pasado miércoles, las entidades acordaron un manifiesto con el fin de "potenciar la competitividad comercial de las pymes aceiteras" debido a la procupación del sector por la "retracción del consumo interno de expeler y subproductos proteicos derivados principalmente de la soja, por la crisis lechera y de otras actividades pecuarias, suba de costos internos por el sinceramiento tarifario (electricidad, gas, transporte, etc.), aumento de la capacidad ociosa a más del 40%". "Es por ello que hoy NO SE EXPORTAN DE MANERA SIGNIFICATIVA LOS PRODUCTOS ORIGINADOS EN LAS EMPRESAS QUE REPRESENTAMOS y es CASI NULA LA RECAUDACION FISCAL, aunque existe capacidad instalada para producir y un gran potencial de demanda en los mercados de países limítrofes o envios marítimos en la modalidad de contenedores", afirman.Como propuesta, las entidades sugieren "volver al marco de diferenciación de aranceles que estuvo vigente hasta el año 2006, implementar la certificación del expeler y aceite producido para favorecer la exportación".Según sostienen, de esa forma se recuperaría actividad y también se posicionaría a las pymes aceiteras en el mercado regional. Cabe destacar que el sector emplea en la actualidad a 4.000 trabajadores.
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23 de agosto de 2016

Observatorio de Importaciones en Santa Fe. Informe #1

por NMC

El pasado 27 de Junio el Ministerio de la Producción de Santa Fe dispuso crear por  Resolución 537/2016 un Observatorio de Importaciones en el ámbito provincial, con el objeto de recabar y brindar información pública que contribuya a un mejor análisis de las importaciones que afecten a las cadenas productivas de la Provincia de Santa Fe y actúe como alerta temprana de las demandas de las empresas para sugerir al Gobierno Provincial que gestione ante la Nación la modificación de los cupos de las importaciones.
El organismo está conformado por la Subsecretaría de Comercio Exterior de la Provincia, la Dirección Provincial de Internacionalización de Sistemas Agroindustriales, y la Federación Industrial de Santa Fe.

Dos comentarios breves sobre estos puntos: En primer lugar, celebramos cualquier iniciativa de articulación público-privada, y mucho más tratándose de un asunto tan delicado como es el monitoreo del comercio exterior. Constituye un verdadero acierto que esperamos se replique exitosamente en otras áreas.

Luego, una breve referencia a los objetivos del Observatorio: se plantea brindar información pública para contribuir a un mejor análisis de importaciones. En este sentido, se torna imperioso contar -además de las conclusiones- con la publicación de los papeles de trabajo, planillas, documentos, con las fuentes de información pura y dura que permiten conocer el detalle de posiciones arancelarias analizadas, desglose de orígenes, interpretar si se trata de volúmenes intra Mercosur o de Extrazona, definir si hace falta abrir nuevas posiciones arancelarias a nivel SIM, si hay indicios de prácticas desleales de comercio, si cabe implementar Licencias de Importación u otra clase de restricción.

Por otro lado, la mención en la Resolución a la posibilidad de modificar "los cupos de las importaciones" señala (creemos que involuntariamente) los pies de barro del actual sistema de administración del comercio exterior: salvo contadas excepciones, las Licencias de Importación NO Automáticas no administran cupos o contingentes. En otras palabras, el régimen de SIMI (al igual que el de DJAI previo) está técnicamente herido de muerte desde su concepción misma. Pero ello es asunto para otro post.

Por último, entendemos que sería positivo convocar a las Cámaras de Comercio Exterior de la provincia a participar del Observatorio. Esta mayor pluralidad no sólo permite sumar la experiencia de los cuadros técnicos de estas entidades, sino también brindar un espacio de diálogo con los importadores asociados a las mismas, construyendo consensos que favorecen un crecimiento sustentables de todos los actores involucrados. 

Sin más, compartimos el Primer Informe. 




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18 de agosto de 2016

Exportaciones, Aduana y control de divisas: las cosas en su lugar.

por NICOLÁS CASSANELLO

Fue una extorsión. Obligó a exportadores a defenderse de reclamos injustificados, que desembolsaron mucho dinero en honorarios de abogados y en tasas de justicia.

Fue una canallada. El fisco se hizo de dinero fresco y malhabido. Varios exportadores decidieron pagar las sumas injustamente reclamadas en vez de costear los gastos de una defensa en primera y segunda instancia. Como dice el refrán, resultaba más caro el collar que el perro.

Fue un cazabobos. En algunos casos, se logró que los operadores regularizaran la situación de ingreso de divisas por exportaciones.

Fue una torpeza. Se emplearon recursos del Estado para perseguir indebidamente conductas que no merecían reproche. Para peor, en virtud de garantías constitucionales (non bis in idem), muchas conductas no podrán ser debidamente juzgadas a la luz del régimen sancionatorio apropiado.

Fue una infamia. Se persiguió a todos por igual: al exportador con una operación en gestión de cobro, al que había liquidado las divisas pero cuyo registro no aparecía en las bases de datos correspondientes, al que le habían descontado comisiones bancarias en el exterior, al que mantenía una disputa por la calidad de la mercadería.

Estamos hablando de la Instrucción General 2/2012 de la Dirección General de Aduanas, de la que nos ocupamos en este post y en este otro.
Este reglamento, firmado por la entonces Directora General de Aduanas Siomara Ayerán, sin rodeos ni sutilezas ordenaba a los jueces administrativos de la Aduana a:
"1. Absolver: al exportador cuando se acredite el ingreso de las divisas en tiempo y forma.
2. Imputar y condenar por el artículo 994 inciso c) del Código Aduanero: Al exportador que acredite el ingreso de las divisas en forma tardía.
3. Imputar y condenar por el artículo 954 artículo 1 inciso c) del código aduanero: al exportador que no acredite el ingreso de las divisas."
En esta oportunidad, volvemos a referirnos a este cuestionado reglamento con el objeto de compartir una buena noticia.
Sucede que el pasado 1 de Agosto, el Administrador Federal de Ingresos Públicos dictó la Instrucción General 5/2016, que en su apartado B.1) instruye a las reparticiones aduaneras a declarar su incompetencia y la consecuente nulidad de lo actuado.

Cabe mencionar que el cambio de criterio se terminó imponiendo, antes que por convicción propia, por la fuerza de los hechos. Lamentablemente, la sangre tuvo que llegar al río, o a la Corte en este caso. Y es que la mayoría de los casos seguían el mismo sendero: condena de aduana, absolución por el Tribunal Fiscal, confirmación de absolución por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, y rechazo de la Corte Suprema de Justicia de revisar todo lo actuado.
Así, las cosas vuelven a estar en su lugar: control de mercaderías, por parte de la Aduana. Control de divisas, a cargo del Banco Central. Jamás dejó de ser tan claro y simple.

ADMINISTRACIÓN FEDERAL DE INGRESOS PÚBLICOS
Instrucción General Nº 5/2016
Buenos Aires, 1 de Agosto de 2016.

A. INTRODUCCIÓN
La Instrucción General Nº 2 (DGA) del 23 de enero de 2012 estableció el procedimiento a aplicar para la resolución de los sumarios iniciados por presunta infracción al Artículo 954, apartado 1, inciso c), del Código Aduanero, disponiendo que procedía imputar y condenar por aplicación de ese precepto a los exportadores que no acrediten el ingreso de las divisas correspondientes a sus operaciones de comercio exterior y por aplicación del Artículo 994, inciso c), del mismo Código a los exportadores que acrediten su ingreso en forma tardía.

Dado que la jurisprudencia entendió que la materia sobre la que versa la citada instrucción general resulta propia de la competencia asignada por el ordenamiento jurídico al Banco Central de la República Argentina, criterio que sometido a estudio fue compartido por las áreas técnico jurídicas del Organismo, procede dejar sin efecto la norma aludida y establecer las pautas a las que deberán ajustar su actuación las áreas que se encuentran a cargo de la sustanciación y resolución de los sumarios señalados en el párrafo anterior.

B. PROCEDIMIENTO
1. En los sumarios iniciados en cumplimiento de las previsiones de la Instrucción General Nº 2/12 (DGA) las áreas que tengan a cargo su resolución deberán proceder a declarar su incompetencia en razón de la materia y la consecuente nulidad.
2. De acuerdo con los términos del Artículo 6º de la Ley Nº 19.359, texto ordenado por el Decreto Nº 480 del 20 de septiembre de 1995 y sus modificaciones, deberán remitirse al Banco Central de la República Argentina los antecedentes de los casos indicados en el punto 1.
En mérito a razones de economía administrativa, se omitirá efectuar la remisión mencionada cuando las áreas competentes comprueben que la Institución indicada cuenta con la información pertinente.

C. DEROGACIÓN
Déjase sin efecto la Instrucción General Nº 2/12 (DGA).

D. VIGENCIA
La presente instrucción general entrará en vigencia el día de su dictado.

E. DIFUSIÓN
Regístrese, comuníquese a las Subdirecciones General de Asuntos Jurídicos, Técnico Legal Aduanera, de operaciones Aduaneras del Interior y, por intermedio de ellas, a las áreas que les dependen que resulten competentes en la materia. Cumplido, archívese.

Dr. Alberto Abad
Administrador Federal
Administración Federal de Ingresos Públicos
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29 de julio de 2016

Novedades sobre envíos postales y courier, en Conexión Internacional.

Esta mañana conversamos un rato con Marcelo Rávida y Elisabeth Avicolli sobre las novedades en materia de estos regímenes especiales.
Como siempre, es un placer participar de Conexión Internacional.



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22 de julio de 2016

Diario de la guerra del cerdo.

por NICOLÁS CASSANELLO

Hace un par de días atrás conversaba con un productor porcino sobre la situación actual que atravesaba el sector y de sus perspectivas para este anhelado "segundo semestre".
La respuesta me sorprendió: "No tengo más la granja. La tuve que arrendar, y probablemente la termine vendiendo". Muchos otros se encuentran en esa misma situación.

Este complicado panorama se debe principalmente a dos razones: por un lado, la quita de derechos de exportación al maíz provocó un abrupto incremento del precio de este insumo. En poco tiempo, saltó de los 920 a los 3000 pesos por tonelada.
Por el otro, la eliminación de restricciones a la importación trajo aparejado el ingreso de productos extranjeros que dificultan trasladar al consumidor el aumento de los costos de producción. No es otra cosa que la mano invisible del mercado en acción.

En las últimas semanas diversos medios de comunicación dan cuenta del reclamo de este sector y otros, bregando por medidas para sobrellevar el mal momento que atraviesan.

En este artículo de La Nación, (20/4/2016) el presidente de la Asociación Argentina de Productores Porcinos (AAPP), Juan Uccelli, reclamaba que se frene la importación de carne de cerdo, "que se triplicó en el primer trimestre del año" en comparación con el mismo período de 2015.

En declaraciones a la radio LT10 de la Universidad Nacional del Litoral (21/6/2016),  un productor explicaba que “el precio del cerdo está planchado. Esto está generando quebranto a los pequeños productores. Nosotros fuimos recibidos por funcionarios nacionales y ellos se comprometieron a darnos respuestas”.


El economista Federico Cagnani citado en esta nota de Página/12 (19/6/2016) explica que “la apertura de las importaciones derivó en la entrada de pulpa de cerdo desde Brasil, Dinamarca y España, a 50 pesos por kilo, un precio inalcanzable para el productor nacional. 
En el primer trimestre de 2016, las importaciones de Brasil crecieron un 211 por ciento interanual, a modo de ejemplo. Frente a estas nuevas condiciones de mercado, los productores señalan que ahora los frigoríficos ya no les compran, sino que directamente importan."


Un artículo de Juan Diego Wasilevsky en IProfesional (18/7/2016) vuelve a mencionar el aumento interanual de las importaciones.
Señala el autor que la razón por la que el Gobierno autorizó estos embarques es que “'Fue una señal hacia toda la cadena, para evitar subas de precios abusivas. Algo similar ocurrió con la carne vacuna. Más que mirar el volumen de lo que está entrando, lo que importa es el mensaje que se le está enviando al sector. El macrismo deja en claro que está controlando los valores al público', indicó una fuente sectorial que pidió reserva de identidad." 

RESPUESTA OFICIAL #1 - Observatorio de Importaciones.
El ministro de la Producción de la Provincia de Santa Fe Luis Contigiani anunció la creación de un "Observatorio de Importaciones" junto a la Federación Industrial de la Provincia de Santa Fe (FISFE) con el objeto de monitorear día a día el ingreso de producción importada.
En diálogo con la emisora LT10, el funcionario expresó que “al cierre de junio, había ingresado un 52% más en comparación con el mismo período del año pasado. Los ingresos tenían procedencia de Brasil y Dinamarca. A esto se le suma el aumento del maíz y la caída de venta de carnes en góndola (un 8% negativo). Hoy, la situación porcina es más crítica que la lechería”.
Agregó Contigiani que “según pude leer en el diario La Nación, el ministro Bruyaile dijo que iban a cerrar la importación de las carnes porcinas. Esperemos que tomen esta medida”. 

Celebramos la constitución del Observatorio, a la vez que formulamos nuestro disenso sobre soluciones que aluden al  "cierre unilateral" de importaciones en base a los motivos que explicamos más abajo.

RESPUESTA OFICIAL #2 - ¿Cierre de importaciones?
El ministro de Agroindustria de la Nación Ricardo Buryaile descartó una medida de ese tipo, y estima regular la importación de carne de cerdo mediante "un acuerdo entre privados".
Buryaile expresó en esta nota de La Nación que "No podemos salir a cerrar unilateralmente las importaciones como Brasil tampoco puede cerrar exportaciones (de la Argentina). Si cierro la importación de cerdo mañana me cierran la importación de leche, de la industria automotriz o de frutas".

Bien Buryaile, aplicando el sentido común. Suponemos que también estará siendo asesorado por especialistas en asuntos vinculados con el Sistema Multilateral del Comercio del GATT. Ambas, virtudes y circunstancias que costaba hallar en la gestión vigente hasta el 10 de diciembre pasado.

En este mismo sintonía, un comunicado del Ministerio de Agroindustria expresa que autoridades argentinas y brasileñas "acordaron iniciar conversaciones técnicas respecto de carne de cerdo fresca, de tal manera de promover acuerdos entre los dos países, con pleno involucramiento de los sectores privados".

LA DECISIÓN POLÍTICA.
La situación que intentamos describir más arriba es harto compleja, y exhibe una tensión entre diversos intereses y necesidades que se entrecruzan y que repercute en todo el entramado económico y social: ciertamente, necesitamos proteger las fuentes de trabajo y la inversion productiva local; además resulta imperioso combatir la inflación que padecen especialmente los sectores de más bajos recursos; también se procura generar condiciones de seguridad y confiabilidad para el arribo de inversión extranjera. Todo ello se debe dar en un marco de respeto a compromisos asumidos por la República Argentina ante la comunidad internacional, y evitar así la imposición de retaliaciones en el exterior a exportaciones argentinas.
La solución a este nudo gordiano deberá procurar la atención de todos estos aspectos, modificando el paradigma que estuvo vigente hasta diciembre de 2015.
Se requiere construir consensos con los actores locales y externos, antes que la procrastinación de los espadazos unilaterales.

LAS POSIBILIDADES JURÍDICAS.
Cualquiera sea la dirección que sigan las autoridades, consensos multilaterales o imposición unilateral de restricciones, la regulación de importaciones debería consultar la aplicación de normas jurídicas de fuente internacional y nacional.

A principios de 2015 se conoció el Informe del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio que confirmaba las conclusiones a las que arribó el Grupo Especial en el Panel seguido contra la República Argentina por Medidas que afectan el Comercio de Mercancías (Asuntos WT/DS438/R; WT/DS444/R y WT/DS445/R).
Como ya se sabe, el fallo resultó adverso para la Argentina, y el país asumió el compromiso de desarticular el berenjenal antes del 31/12/2015.

El informe del Grupo Especial analiza en el punto 6.2 un conjunto de "Prescripciones Restrictivas relacionadas con el Comercio". 
A partir del apartado 6.2.2.1.2 (página 94 del documento) se aboca al estudio particular de la supuesta "Prescripción de limitar el volumen o el valor de las importaciones".

En lo que aquí nos interesa, conviene reparar en el párrafo 6.192 (página 98) que reseña la existencia de compromisos asumidos por "cuatro entidades que representaban a la cadena de valor de los productos de porcino", en los siguientes términos:


Este supuesto de limitación de importaciones fue especialmente considerado por la Organización Mundial del Comercio como una de las tantas transgresiones al artículo XI del Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), que reza:
"Ninguna parte contratante impondrá ni mantendrá -aparte de los derechos de aduana, impuestos u otras cargas- prohibiciones ni restricciones a la importación de un producto del territorio de otra parte contratante o a la exportación o a la venta para la exportación de un producto destinado al territorio de otra parte contratante, ya sean aplicadas mediante contingentes, licencias de importación o de exportación, o por medio de otras medidas."

Queda claro, entonces que la aplicación de restricciones directas a las importaciones (por aplicación de licencias, cupos, etc) resultan contrarias al sistema multilateral de comercio del GATT. Existen excepciones a este principio, las que se encuentran detalladas en el mismo acuerdo Acuerdo General y en tratados como el Acuerdo sobre Procedimientos para el Trámite de Licencias de Importación. 

A su vez, por aplicación del Artículo III del Acuerdo General, los recaudos bromatológicos y sanitarios no podrán ser más exigentes que aquellos que se exigen a los productos obtenidos o elaborados en el país.

Nuestras autoridades necesitan igualmente considerar el ordenamiento jurídico nacional; y observar con detenimiento el artículo 19 de nuestra Constitución Nacional que establece que "ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe". 
El sistema normativo concebido por el Código Aduanero desarrolla este principio de legalidad, y establece como regla que no existe valladar que impida el trámite de la importación. Excepto que corresponda aplicar prohibiciones formales sobre cierta mercadería o la vigencia de cupos específicos fijados por autoridad competente. 

En pocas palabras; se puede importar cualquier mercadería, y las restricciones que se impongan a su ingreso deberán ser establecidas por autoridad competente, respetando las prescripciones del Código Aduanero sobre la materia. 
Estos obstáculos, a su vez, deberán ser compatibles con las normas del GATT y sus acuerdos sobre materias específicas (Licencias, Obstáculos técnicos).

La reciente política de comercio administrado que desconoció estas pautas culminó en un rotundo fracaso.
Existe ahora la posibilidad de proyectar, discutir y aplicar políticas de Estado que trasciendan signos partidarios y proyectos personalistas. Ciertamente, jamás hubo otra manera. 
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30 de junio de 2016

Terminales Portuarias y Masa Bruta Verificada de Contenedores - #VGM #SOLAS

¡Atención exportadores! 
Como anticipamos en este post de marzo, el 1/7/2016 comienzan a regir en Argentina (en todo el mundo, bah) las disposiciones del Convenio SOLAS sobre la obligación de verificar la masa bruta de los contenedores.
La medida fue internalizada por la Prefectura Naval Argentina en su carácter de autoridad marítima mediante su Disposición 1/2016.

Encontramos un breve resúmen de las obligaciones y métodos de pesaje en esta infografía del Journal of Commerce (también se encuentra en este enlace).
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Compartimos la información que nos acercan los amigos de GATE-IN, que ilustra la manera en que algunas Terminales Portuarias tienen previsto cumplir con el nuevo sistema.
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